jueves, 6 de marzo de 2008

Lapas Fritas

No todo es comer en la vida.

A veces es necesario hacer otras cosas. Y no sólo estoy hablando de detalles como dormir, bailar apretado e higiene personal. Menos estoy hablando de estudiar o trabajar. A veces es importante simplemente experimentar la vida. Vivir la vida. Hacer cosas totalmente distintas. Cosas medias locas. Hacer esas cosas que no hacemos nunca o casi nunca que es lo mismo. Esas cosas de las cuales habremos de acordarnos mientras esperamos a un semáforo dubitativo en cambiar su pigmentación una fría y gris mañana de invierno camino a la pega.

Cada persona tiene esa cosa loca que hace de vez en cuando, con su saborcillo a adrenalina, para permitirse el recuerdo de su vida. Cada persona escoge su método. Para algunas personas son pequeñas acciones simples; pasear el perro alrededor del barrio, tomar el Transantiago o subirse a una montaña rusa. Pero, otras personas suelen hacer cosas bastante más locas. Uno de mis amigos suele saltar por la puerta de un avión en perfecto estado de funcionamiento bajo la insoportable excusa de que tiene puesto un paracaídas. De locos. Pero, a cada uno su método.

El mío es muy simple, tirarme al fondo del agua para ver lo que está allí abajo. Y lo hago en todos lados. Cualquier lago, charco, riachuelo, mar u océano es la excusa perfecta para que, trabajosamente, me ponga mi equipo y me tire al fondo a ver lo que hay. El que muchas veces me tire al agua desde una lancha en perfecto estado de funcionamiento no es tema de discusión.

Otro de los interesantes efectos laterales de vacacionar en Huasco Puerto es, increíblemente, el Océano Pacífico, que tranquilo nos baña, frente a la casa. De allí a ir a la caleta de pescadores y negociar con uno para que haga de lancha-taxi hasta algún lugar con buen fondo, hay sólo un paso, el cual fue obviamente dado. 李白 (Li Po) bien dijo, a propósito de otro tema, que "una jornada de mil leguas empieza con un paso".

Y allí estaba yo, a 15 metros bajo el agua, mirando una preciosa pared rocosa casi vertical, poblada de lapas, locos y uno que otro picoroco. El agua estaba a unos confortables doce grados a esa profundidad y la visibilidad era bastante buena, para ser la costa continental chilena, con unos diez metros más o menos. Y yo feliz en el fondo. Buceo por la sensación que tiene esa actividad. Para mi es una sensación onírica de libertad, de volar, de tranquilidad muy difícil de explicar. Es estar en otra dimensión, en otro planeta, y con otra corporalidad. Lejos, muy lejos de la rutina y del tedio diario de nuestro diario vivir.

Frente a mí las lapas pastaban apaciblemente. A diferencia de los locos, las lapas son herbívoras, y se pasan la vida tales vacas rumiando. Claro está que en vez de engullirse con pasto en un plano horizontal lo hacen con algas en un plano vertical y bajo el agua. Sin embargo la metáfora es válida. Una lapa se la pasa en eso toda la vida, hasta que se muere o que, lo más probable, se la comen. ¿En qué pensará una lapa mientras come algas? ¿Se darán cuenta que los locos se engullen a su alrededor a todo bicharaco chico, incluyendo las lapas chicas y los sempiternos choritos? ¿Cuáles son sus sueños? ¿Sus pesadillas? ¿Tendrán los locos pesadillas de que son ceniceros? ¿Qué harán las lapas para sentirse vivas? ¿Les interesara siquiera?

Casi una hora después volví a la superficie y a la realidad diáfana de nuestra aérea existencia, con sus servidumbres, tales como la entrañable costumbre de alimentarse. Salí por el muelle de los pescadores, y pasé a ver qué tenían de pesca para preparar el almuerzo y la cena. Compré un precioso congrio colorado para el almuerzo, el cual frito y servido con ensalada chilena es un clásico bien establecido de por estas tierras. Además, e inspirado por la meditación subacuática, me compré un par de bolsas de lapas para la noche. En Chile se considera a la lapa como el pariente pobre del loco, pero nada de tal, pues en la cocina son muy sabrosas. Total, a mi me gustan y a la mujer de mis sueños le encantan.

Generalmente dichos animalejos son conocidos como Patella sp. y, sobretodo, Fissurella spp. En Chile son unas diez especies las comercializadas, de las cuales destacan principalmente las tres siguientes; lapa negra (Fissurella latimarginata), lapa rosada (Fissurella cumingi) y lapa reina (Fissurella maxima). Las dos bolsas de lapas comprendían una mezcla aleatoria de todas estas especies, pero vaciadas, golpeadas y limpias, lo cual es una gran adelanto con respecto a su estado salvaje.

Llegada la noche, me puse un delantal y penetré en la cocina. Saqué las lapas, las volví a lavar con agua dulce por superstición y las sequé lo mejor posible. Es muy importante que se sequen muy bien, so pena de grave percance para el cocinero, pues el aceite hirviendo en gotas sobre la piel es un arma de defensa personal tan antigua como el asalto a los castillos de la edad media. En el sempiterno wok puse bastante aceite de oliva y subí el fuego para que estuviese lo más caliente posible. Mientras tanto, volví a secar las lapas con gran refuerzo de toalla nova, para que de verdad estuviesen secas. De haber tenido un secador de pelo, lo uso. De haber tenido una freidora eléctrica, también la uso, y me habría evitado un par de quemaduras en las manos y brazos.

El resto de la receta es de una simplicidad casi infantil, las lapas se fríen hasta que queden doradas por fuera y bien crujientes, estilo papas fritas. Lo único difícil es no quemarse demasiado al hacerlo y no olvidarse de ponerle la cantidad apropiada de sal, ni mucho ni poco. En cuanto estén bien doradas las lapas se sirven con una buena botella de vino blanco a la mujer de sus sueños, en la terraza, frente al mar y bajo la luna llena.


Sin lugar a dudas, pensando en eso 李白 escribió en su poema 月下獨酌 lo siguiente;
花間一壺酒
獨酌無相親
舉杯邀明月
對影成三人
月既不解飲

2 comentarios:

Jim dijo...

Interesting blog(s). I stumbled across lapas fritas, looking up lapas for someone who thought I might know all about them… I didn’t, but know more now. Thanks. In the process I found Cocinando...and your other blogs. I like your cooking blogs very much and your prose and poetry too. I look forward to reading more.

Best wishes

Le Vieux Coq dijo...

Jim,

Thanks for your kind comments on my recipes and writing. Glad to know they were useful!

Unfortunately I've had little time for them but I hope to do more in the near future.

Regards,

Le Vieux Coq

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